El ejercicio proporciona bienestar tanto a la
embarazada, así como, también al feto. Estos beneficios servirán a ambos durante
el periodo gestacional, así como, para toda la vida.
Dentro de los beneficios
se encuentran:
Para la
madre
1.- Provoca
cambios positivos en el cerebro.
Según una investigación realizada por científicos de
la Universidad de Oregón, en Estados Unidos, sugiere que la actividad física
incrementa el flujo sanguíneo que recibe el cerebro y permite que quien lo
realiza este mas despierto y alerta y; su agilidad mental sea mayor.
2.- Evita,
previene y controla enfermedades durante el embarazo.
Como son: El descenso vaginal,
presión
alta, depresión, enfermedades del corazón, diabetes gestacional y preeclampsia,
enfermedades sumamente peligrosas para la madre y el desarrollo del bebe.
3.- Te
ayuda a controlar molestias propias del embarazo.
Durante
el periodo gestacional enfrentamos molestias como nauseas, cansancio, dolor de
espalda, problemas digestivos, estreñimiento y dificultades para respirar.
4.-
Reduce el estrés.
Durante el ejercicio el cuerpo produce una mayor
cantidad de endorfinas, hormonas responsables de producir la sensación de
tranquilidad.
5.- Facilita
el proceso de parto.
Realizar ejercicios mantiene a la madre ejercitada
por lo que le ayuda a hacer que el parto sea más rápido, reduce las
posibilidades de cesárea.
6.- Permite
que la madre vuelva a sus actividades cotidianas más rápido.
Como
vimos en el párrafo anterior realizando ejercicio la madre tiene menos riesgo
de realizarse una cesaría y posibilita el parto natural; que le permitirá a la
madre recuperarse más rápido del proceso de parto.
Para
el feto
Al bebe, mediante el ejercicio que realiza la madre
durante el embarazo, le permite no absorber
las grasas innecesarias cuando está en bolsa de líquido amniótico; permitiéndole
esto evitar en un futuro la obesidad.
Las actividades que se han demostrado seguras durante el embrazo son: los aeróbicos, yoga, pilates, caminar, correr, natación, entre otros.
Si no puedes salir de la casa tienes
las siguientes opciones: regar las plantas, limpiar las paredes, caminar en el
jardín, otros. Todo lo que te haga sudar será aceptado.
Y recuerda “El ejercicio es el eje en
el que se sustenta el equilibro de una dieta sana”.
Puedes compartir tus experiencias sobre la maternidad y la crianza de tu bebé en los comentarios para compartirlo con nuestras lectoras.

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